Recomiendo empezar a escuchar la música insertada antes de iniciar la lectura, cuida el volumen. Gracias
Buenas noches. Estás oyendo "Cuadros de una exposición" de Modest Mussorgsky. Llegamos al primer cuadro llamado Gnomo.
Y de eso te voy a hablar hoy. De los gnomos. Es nuestra octava cita y creo que ya tenemos confianza para que sepas algo de esta voz que te llega a través de las ondas. Te habrás preguntado, en algún momento, por qué vivo en la calle y qué me arrojó al submundo de la oscuridad. Fue una mujer. Sí. Ella es la causante de todas mis desdichas. Ella la culpable de mi "sinvivir". Ella, el faro que iluminó la verdadera naturaleza del hombre que era mi compañero, mi libertador, mi razón de ser. El amor y motor de mi vida. El hombre que se agigantaba ante mis ojos, con cualquier situación que nos tocaba vivir juntos. Ella me desveló la verdad. Cuando se interpuso entre nuestras vidas descubrí su bajeza humana. La de él. Ella nada sabía de mi existencia y se dejó querer; pero él, maldito y engreído, rompió nuestras vidas. Y ante mis ojos, por gracia de la luz cegadora de ella, empequeñeció hasta mostrarse ante mí como lo que era realmente: un gnomo. El bufón de las fiestas palaciegas, donde desplegaba sus dotes de conquistador como un pavo real su cola... mientras yo -ciega por el brillo de su disfraz- no había sabido ver...
De eso hace muchos, muchos años y hoy, paseando por este museo grotesco que es la ciudad, he descubierto que él no era el único gnomo... hay muchos más, los hay por miles y cientos de miles y millones quizás. Hoy los ves -a través de ese invento infernal llamado televisión- alardeando de a cuántas mujeres han poseído, engañado y cuánto dinero han cobrado por decirlo; y lo cuentan para acudir a más programas a cobrar por desmentir lo que dijeron el día anterior... y así sucesivamente, hasta acabar como muñecos rotos y olvidados en cualquier vía de tren o entre las peores garras que un gnomo puede encontrar: el amor verdadero no correspondido.
Estoy cansada y tengo frío. Descansa tu también, seguiremos mañana "Cuando nadie escucha".