Cuando voy al cine no me gusta levantarme hasta que han acabado los créditos (o hasta que los quitan, como en la TV). Me gusta ver los nombres de las personas que han hecho posible esa película. Y con los libros que leo, igualmente. Pocos carecen del apartado "agradecimientos"... eso honra al escritor (hablo en neutro); a mis ojos le confiere un estatus superior al de "simple" contador de historias.
Ten cuidado si te autopublicas tus libros,
te autopromocionas, autocorriges,
te autopremias,
te autodescubres y autovendes
en las redes sociales.
Porque, con toda seguridad,
te autocorrompes...
sin ayudas externas.

Bueno, tienes razón es verdad...
ResponderEliminarUn beso perfumado desde Tenerife,
Es que hay personas que se les sube muy pronto la tontura, hija mía...
EliminarBeso grande para ti desde la Costa del sol
Ja! estoy de acuerdo con esto último. Beso guapa!
EliminarTú que sabes de esos mundos "raros", como dice la copla, señora.
EliminarBesos para ti
Uno nunca llega solo. Reconocerlo es importante: si uno olvida a los que le han dado una mano, posiblemente se quede sin ninguna.
ResponderEliminarBesos, querida
No dejo de sorprenderme con la gente...
EliminarAbresos, Maia.
La autoestima del autopublicado, sin ayuda externa por supuesto, se eleva a cotas insospechadas...
ResponderEliminarTriste, no? En realidad no es algo nuevo.
No es nuevo, no... como tampoco lo es el que nunca se den por aludidos. En fin, vivir para ver.
EliminarUn abrazo doble
Sin embargo no tengo mas remedio que reconocer, a pesar de mi humildad, que soy buenísimo en todo, que no necesito colaboración, que me tengo que besar y querer constantemente...jajaja
ResponderEliminarQue conste que es broma, por si acaso... :)
Besos y salud
Aunque sea broma, es cierto lo que dices. Yo me quiero muchísimo :)
EliminarSalud y beso, medio vecino
Internet se presta mucho a que la gente llegue a creerse cosas.
ResponderEliminarDe todas formas, Mariluz, el tiempo pone siempre a cada uno en su lugar.
Así es María Jesús, lo sé, pero al loco le han hinchado un poco las narices las tonterías de alguna gente y no se ha podido callar.
EliminarUn abrazo mntct
Y los genios... ¿cómo le hacemos entonces?, Jajaja (broma por supuesto)
ResponderEliminarAbrazorongo!
Los genios saben que además de su genialidad necesitan de los demás. Y saben agradecerlo. Cosa que no saben hacer los mediocres.
EliminarAbrazorongo también pa'tí, chula.
Es verdad que sin darnos cuenta podemos caer en esa espiral estúpida de la vanidad, el auto bombo y la autocomplacencia... Mmmm en este mundo de las letras es cierto que hay mucho de eso... a mi me gusta agradecer más que nada, como eso que lees tú al final de los libros... nunca he pensado que mis letras valgan más que para recolectar cariño, no tienen más valor, compartir pensamientos que coincidan con los de otros o les digan algo, sacarlos de mi olla es un alivio si alguien los comparte conmigo me parece algo precioso, si un día tras compartir muchos nace una amistad... más... el mejor regalo que existe para mi... así que graacias, este pensamiento de contraportada dice mucho de quien lo ha escrito y de ti... siento no compartir tanto como me gustaría en letras contigo... pero quería que supieras que verte comer un pedacito de chocolate conmigo me ha hecho sonreír:))
ResponderEliminarMil besos, mil graacias y muy feliz tarde de domingo cielo.
Querida María, has demostrado con creces que nunca serías una de esas personas a las que me refiero.
EliminarY comer chocolate... ¡algún día será en vivo y en directo! y como te gustan todos, nos haremos una "cata" ;)
Mil para ti guapísima locuela.
jajjajajajajajajaja y tengo a quien aplicarle el cuento jajajajajajajajajaja
ResponderEliminarExcelente, ML
Besos
Sí, mejor reír... pero toca mucho la moral encontrar gente así, sobre todo cuando no lo esperas en ciertas personas que creías inteligentes por cómo escriben de bien sus libros. ¡Qué pena!
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