miércoles, 8 de diciembre de 2010

MHLGH 195.6 - Día dos

Recomiendo empezar a escuchar la música insertada, antes de iniciar la lectura, pero a bajo volumen...  Gracias.

Buenas noches. Estás escuchando la segunda parte del primer movimiento de la sinfonía nº 5 -en Do menor sostenido- de Gustav Mahler. También es una marcha fúnebre, pero no te asustes, era el primer vinilo del estante ¿recuerdas?... y en su trasera dice "Es violento y a la vez con un tono de tristeza y soledad; a la mitad de este movimiento la locura se hace presente aunque inmediatamente viene a ser reconciliada por la dulce voz de los contrabajos. Este movimiento es progresivo, comienza muy triste y explosivo para llegar al final donde se busca la tranquilidad y la expiación de todas las pasiones dementes que se tocan en el transcurso, sin embargo no lo logra."

¿No te parece curioso que una música elegida al azar, nos esté marcando las horas de vigilia y abriendo las puertas de la demencia? porque ¿acaso no es locura querer comprender el mundo?...  Ayer te dejé sin dar explicaciones y hoy pocas más te daré... sé que estás ahí, que estamos los dos solos; ¡vaya, ahora es cuando me pediras que vote a tal o cual partido o compre tal o cual cosa! -estarás pensando- pero te equivocas. No tengo ninguna intención de nada... solo estoy hablando contigo, conmigo. Anoche no quise quedarme aquí a dormir. Pero tampoco podía alejarme mucho... mi corazón sintió que había llegado a casa. Bajé al portal y allí, acurrucada entre el primer escalón y la puerta, me dormí con la música de Mahler en mi cabeza. Hacía mucho tiempo que no dormía tan a gusto. Hoy he recorrido la ciudad, sabiendo que tenía un lugar a donde volver. Una dirección grabada como si mi cerebro fuese un GPS.

¿Has visto cómo han iluminado las calles? ¡qué despilfarro! ¿acaso no dicen que hay crisis? pues no se nota ¿verdad?... ellos tienen dónde dormir y pueden hacer todas las comidas que quieran al día, incluso en lugares caros. Tú no sé... yo, me conformo con poder tomar algo caliente una o dos veces a la semana. Pero ellos dicen que iluminan la ciudad para que los niños no pierdan la ilusión de la Navidad... ¡mentira! esas luces parpadeantes, formando figuras de colores, contienen mensajes subliminales. Taladran las pupilas hasta grabar en el cerebro la necesidad de comprar comprar comprar.

Se acerca la luz y debo abandonarlo todo antes de que se den cuenta y vengan a cerrar el edificio.
estrellas se enciende, joyas se apaga
abetos se apaga, vestidos se enciende
renos se enciende, coches se apaga
papanoeles se apaga ,  juegos se enciende

Desde la MHLGH en el 195.6 "Cuando nadie escucha".

7 comentarios:

  1. Ahora lo entiendo mejor MARILUZ...!
    Era una pobre indigente,sin techo y sin comida Desde su perspectiva,sencilla y humilde...!Qué ridículo resulta el mundo,qué desorden inconsciente...!

    Mi abrazo triste,amiga...!!
    M.Jesús

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  2. Has apostado fuerte, muy fuerte, alma gemela; tú, en las calles, yo en el espacio; perdidos entre la podredumbre negra que quisiéramos blanca, Pregunté: ¿quién rompe el sueño?, ¿no oye nadie, nadie oye, nadie...? Gatos, digo yo, gatos miopes, gatos, gata.
    Sí. Levantemos la testuz, por todos los bigotes.

    Un abrazo fortísimo.

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  3. Hay musicas que nos despiertan del letargo, ¡que bello!, pero tendremos que traspasar ese fulgor de luces impuestas para ver mas alla de lo que la realidad de las calles de las ciudades encierran, me diran que estoy loco, no me importa en el fondo disfruto corriendo bajo la lluvia.
    Besos querida amiga.
    Jesus

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  4. Hola Mariluz, qué bueno haberte visto en persona, eres tan vital como te muestras en tus textos. Verde, eres verde, el verde de Lorca, rebelde, libre.
    A mí me gusta la Navidad, no lo puedo evitar, aunque a menudo vea la trampa, pero hay trampas en las que caigo conscientemente, irremediablemente. Será que a veces lo real es demasiado real y busco entonces la irrealidad, la ficción. Esa de los abetos y las luces de colores. Luego termina el año y ya es otra historia, la realidad del año que llega apabulla.
    Abracémonos

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  5. "Cuando nadie escucha"...

    Que escalofrio he sentido leyendo este maravilloso texto, amiga mia. He leido tambien el de ayer, y reconozco que todo cobra un nuevo sentido.

    Un enorme abrazo.

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  6. Eso es... ¡VERDAAAAAAAD! Las luces nos incitan a comprar cosas inútiles. Hoy, sin ir más lejos, he estado en uno de esos mercadillos de Diciembre y he adquirido una libreta que no necesito y un Nenuco negro. Mola.

    Mañana me apunto a la ONG. Otra vez.

    Biquiños con Rodríguez Menéndez.

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  7. Tan cierto como que las luces del shopping nunca se apagan, siempre parece que clarea el día, que no se hace tarde, que podríamos pasar una eternidad allí y nunca nos faltaría nada. Refugio, comida, vestimenta, compañía,diversión, placeres. Todo es tan llamativo y entretenido. Compramos y nos vamos pensamos que tenemos que volver por eso que nos encantó tanto en una próxima oportunidad.

    Afuera ya no es de día, la realidad no era un decorado, la gente sigue con sus problemas, con menos dinero y lo que compraron para llenar su vacío y ser felices ya no les llama tanto la atención una vez que lo tienen. Pensaban que sabían lo que querían, lo obtuvieron inmediatamente, pero fugaz fue la satisfacción.

    El alma sólo se colma cuando encontramos a alguien que es capaz de decirnos te quiero por lo que eres y nada más.

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