La ves y "sientes" su sonrisa
y cuando habla, oyes cada silencio.
Abraza dejándose abrazar
y cuando te mira "te ve";
no te analiza con los ojos
pero sientes como si te estuviera aprendiendo.
Te escucha y sabes que te oye;
habla sin pontificar
pero teniendo claro lo que dice
y por qué lo hace.
Ella escribe
pero igual podría ser médico o pintora
porque de las personas le importa su bienestar
y el color que irradian.
Ella es Mercedes Pinto
y hoy me abrió su casa.
¡ G R A C I A S !
Mercedes dedicándonos su libro "La última vuelta del scaife".
Una novela que el loco y yo hemos disfrutado no sólo por el argumento, sino porque con su prosa ligera y sin florituras exageradas nos atrapa y nos lleva de la mano a viajar con su protagonista -Josué- hasta los rincones más profundos de nuestra existencia, sacudiendo los cimientos de la fe y remodelando los manidos conceptos sobre "la verdad absoluta".
No me extraña que sus personajes tengan tan alta calidad humana, inconscientemente -tal vez- les trasplantó a cada uno de ellos, la suya propia.