Camino.
Ésta es una de las películas que no veré (al menos, mientras mi cerebro reconozca los sentimientos y reproduzca emociones).
Una de mis jóvenes de catequésis de confirmación -que también tuvo cáncer- conoció, en sus últimos días, a Alexia en la Clínica Universitaria de Pamplona, una tragedia.
Por ser real el "personaje" y la cruda verdad que muestra... a la sección de lloronas.