martes, 12 de febrero de 2013

Un rato de silencio

Un rato de silencio

Qué alivio, haber vuelto a la habitación del hotel, con su balcón que da a la colina ciudad antigua, que se parece mucho a la colina de la Alhambra vista desde el mirador de San Nicolás: la ladera agreste, los cipreses, los verdes sombríos, la muralla, y más allá una lejanía brumosa, un poco marítima, que en Granada es la que lleva a la Vega y luego al mar y aquí está teñida por la claridad caliza del Mar Muerto. Algunas  ciudades me dan como una anticipación, un anuncio, un rescoldo visual de Granada. Me pasó en Toledo, el año pasado, en un cigarral con muros de tierra rojiza y cipreses, con acequias por las que discurría invisible el agua. Me pasó leyendo Bajo el volcán, con esa Quanauac alucinada de callejones y terraplenes que es Cuernavaca pero en la que estoy seguro que también se le superpuso a Malcolm Lowry, en su imaginación alcohólica, el recuerdo de la Granada en la que había conocido a su mujer en los años treinta, el modelo de Yvonne. Esa mujer, Jan Gabriel, escribió ya muy mayor unas memorias de su juventud de americana viajando por Europa que a mí me sirvieron para inventar a la Judith Biely de La noche de los tiempos.
la foto (1)
Después de tanto barullo, de la exposición pública, de las felicitaciones y los denuestos, de unos cuantos mensajes, unos cuantos, traspasados por un odio que hiela la sangre(y que no tiene nada que ver con las discrepancias legítimas sobre mi decisión de venir), lo que me apetece es estar callado, en la habitación, depurándome en silencio de tantas palabras. Uno llega a un sitio con ganas de aprender y se pasa varios días respondiendo a preguntas, cuando lo que le sería de provecho es preguntar y escuchar. Mañana a estas horas estaré volando a Nueva York. He vuelto a encontrarme con mi querido Aharon Appelfeld. He conocido por fin a David Grossman, a quien admiro mucho, por su talento de novelista y por su valentía ciudadana. He paseado por tejados y por subsuelos de Jerusalén con Bárbara Drake, una madrileña arqueóloga que está casada con un israelí y que colabora activiamente en proyectos de educación bilíngüe tanto en la ciudad como en los territorios ocupados. He conocido a la novelista Zeruya Shalev, que era partidaria de la paz y del reconocimiento del estado palestino antes de recibir de lleno, en 2004, la onda explosiva de un atentado que estuvo a punto de costarle la vida y siguió siéndolo después con la misma vehemencia. Es curioso que una persona así hable sin rastro de odio, y que haya un cierto número de presuntos partidarios de la paz y de la justicia que desde la seguridad de Europa, de España, manifiesten un odio de una furia verbal y de una intensidad que yo no había experimentado nunca, o casi.

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Hablando se entiende la gente. Escuchando todas las partes se aprende a discernir y tomar la vida como es: una sucesión de encuentros y desencuentros que nunca deben prevalecer sobre la dignidad de las personas, del idioma, cultura o religión que sea(mos)n. Ceder a los estereotipos nos priva de la lucidez mínima para descubrir que lo absoluto no existe: nadie es totalmente culpable ni nadie es completamente inocente. El "conmigo o contra mi" no solo es injusto sino que no muestra la verdad, como tampoco es el camino para solucionar una realidad que el 90% de la humanidad solo conoce por referencias de otros y según cómo hayan querido contar "la verdad". El restante 10% son los auténticos protagonistas que viven, sobreviven y malviven en aquellas tierras. Y entre ellos -palestinos e israelíes- hay muchos más contrarios a sus respectivos gobiernos sanguinarios, que fanáticos intolerantes; de no ser así, habrían acabado con ambos pueblos hace años. Generalizar es uno de los más sangrientos pecados que comete la humanidad. 

El loco.

18 comentarios:

  1. Como bien dice, lo ideal sería llegar a un sitio, preguntar y escuchar. Yo le agregaría también..mirar, observar. Un beso

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    1. Si, Fio, agreguemos mirar y observar... es justo y necesario.

      Dos para ti :)

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    1. De todos, porque todos nos enseñan algo ¡seguro!

      un abrazo

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  3. Estoy bastante de acuerdo...
    Besos y salud

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    1. Yo también :)

      Salud y beso, Genín

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  4. En Enero compré mi carro en Cuernavaca, capital del Estado de Morelos, al Sur de México D.F. Hernán Cortés eligió allí su paradisiaco lugar de residencia junto a "Malinche" (mujer conocida por todos lo mexicanos).
    En cualquier ciudad palestina, en los últimos cinco años, ha muerto menos gente que en Cuernavaca (por decir una). Lo mismo con Morelos y toda Palestina o México con Afganistán e Iraq juntos.
    No sé si darte la razón o decirte que estás equivocada. Las guerras comenzaron con los cultivos.

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    1. Comprendo lo que quieres decir bixen. Y me indigna la pasividad mundial ante esas muertes. No me des la razón porque no se trata de tenerla, sino de ser coherente conmigo misma.

      Un abrazo (o dos, oye)

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  5. Un modesto y silencioso profesor de instituto, hace casi un siglo, decía aquello de "De cada diez cabezas, nueve embisten y una piensa".
    Así nos va. Siempre posicionados, siempre en posesión de la verdad, de la razón, siempre jueces sumarísimos de lo que ignoramos, de quienes ignoramos. Pues eso.
    Abrazos.

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    1. Pues eso. Así nos va :(

      Abrazos para ti, Amando

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  6. Te voy a contar una anécdota: ayer llamó a la oficina donde trabajo un muchacho pidiendo una oferta para una camioneta Mercedes Benz que han vendido a un hospital de Nazareth para ser equipada como ambulancia. Quien llamó vive en Palestina y es el dueño de la consecionaria de M.Benz para Palestina. Hablamos en Hebreo. Cuando colgamos, él me dijo Shalom y yo le dije Salam Aleichem. Muchas veces los negocios, que usualmente observamos con menosprecio, son un puente. Y el ciudadano de a pie y no tiene fuerza ni ganas de guerras. Hacemos la paz en la chiquita, cada día, como podemos. Los que queremos, claro.
    Todá Ravá y Shukran, Lupi.

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    1. A ti siempre, Maia, por lo que aprendo contigo y todo o que me das

      Abresim!!

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  7. Perdón, quise decir que hablamos en Inglés.

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    1. Ah, aunque tampoco me había extrañado :)

      +++

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  8. Recibo esta entrada tuya como un gran regalo de cumpleaños y doble regalo, con el premio otorgado a Antonio Muñoz Molina, y triple, con su actitud valiente de enfrentar la controversia surgida por aquellos que fomentan el odio y el anquilosamiento de estereotipos.

    ¡¡GRACIAS!!

    Besos

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  9. Perdona que haya llegado tarde a agradecerte, pero es que entre festejos y trabajo.... jajajajaja Tú me entiendes ¿verdad, mi querida colega acuariana?

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    1. Tú nunca llegas tarde, Myr. Gracias por venir :)

      otro beso

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